Donación de placas históricas de seguros
05/03/2026
El Col·legi refuerza su papel de depositario de la memoria historica del sector

El Col·legi de Mediadors d’Assegurances de Barcelona ha incorporado a su patrimonio histórico una colección singular: decenas de placas metálicas de compañías aseguradoras donadas por el corredor Martín Navaz, presidente de Adecose. Cada una de estas placas representa a una compañía distinta y constituye un testimonio tangible de una época en la que era habitual que las aseguradoras entregaran a sus agentes y corredores una placa corporativa para exhibir en sus oficinas como símbolo de representación y confianza.
Durante décadas, estas placas formaron parte del paisaje habitual de despachos y corredurías. Colocadas en lugares visibles, acreditaban la vinculación profesional con cada entidad y transmitían al cliente solvencia, respaldo y pertenencia a una red aseguradora sólida. Eran, en definitiva, una manifestación física de la relación entre compañías y mediadores.
Con el paso del tiempo, y en un sector cada vez más digitalizado, muchas de estas piezas fueron desapareciendo de las oficinas. Sin embargo, su valor simbólico y documental permanece intacto. Son pequeñas piezas de metal que cuentan una gran historia: la evolución del seguro, la transformación de las marcas, los cambios en la identidad corporativa y la consolidación de la mediación como canal profesional.
El Col·legi como depositario de la tradición
El Col·legi ya contaba con una pared emblemática donde se exhiben numerosas placas históricas de compañías, configurando un auténtico mural de memoria aseguradora. Con la donación realizada por Martín Navaz, este espacio se amplía y enriquece, reforzando el papel de la institución como conservadora de la historia y depositaria de la tradición de la mediación.
Más allá del gesto material, la donación tiene un profundo significado: representa el reconocimiento de la importancia de preservar los símbolos que han acompañado a generaciones de profesionales. Cada placa no solo identifica a una compañía; evoca trayectorias, relaciones comerciales, confianza construida a lo largo de los años y el orgullo de pertenencia a una profesión con raíces sólidas.
El gesto de Martín Navaz pone en valor la memoria colectiva del sector y subraya la responsabilidad de las instituciones profesionales en la conservación de ese legado. En un entorno marcado por la innovación y el cambio constante, mantener viva la historia es también una forma de proyectar futuro con identidad.
La ampliación del mural de placas en la sede colegial no es únicamente un acto estético o decorativo. Es una declaración de principios: la mediación no solo evoluciona, también honra su trayectoria. Y el Col·legi, como casa común de los mediadores, asume con orgullo ese papel de custodio de la tradición.
Porque entender de dónde venimos es esencial para saber hacia dónde queremos ir.