Conducir un coche: suspenso en sostenibilidad
3/6/26
Casi ocho de cada diez conductores españoles admiten haber insultado o provocado con gestos a otros conductores o peatones

La Fundación Línea Directa ha puesto sobre la mesa una realidad preocupante: la gran mayoría de los conductores españoles todavía está lejos de practicar una conducción plenamente responsable, segura y sostenible. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Conductor Sostenible”, presentado esta semana por la entidad y elaborado a partir de encuestas a conductores, estudios previos y datos oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Según el estudio, solo un 6% de los conductores cumple simultáneamente criterios de convivencia, seguridad vial y respeto medioambiental. El resto presenta carencias en alguno de estos ámbitos, lo que evidencia que la movilidad sostenible no depende únicamente de vehículos menos contaminantes o de nuevas tecnologías, sino también de los hábitos y actitudes de las personas al volante.
Uno de los aspectos que más preocupa es la agresividad en la carretera. El informe señala que los comportamientos incívicos son mucho más habituales de lo que podría parecer: insultos, gestos despectivos, uso intimidatorio del claxon o actitudes agresivas forman parte del día a día de muchos conductores. Incluso, una parte de los encuestados reconoce haber protagonizado discusiones o situaciones de tensión importantes con otros usuarios de la vía. Este tipo de conductas, según advierte el estudio, incrementa de forma muy significativa el riesgo de sufrir accidentes graves.
La investigación también pone el foco en conductas de riesgo que continúan plenamente normalizadas. El uso del teléfono móvil mientras se conduce, el exceso de velocidad o la falta de respeto de la distancia de seguridad siguen siendo prácticas habituales para una parte importante de los conductores. A ello se suma el consumo de alcohol o drogas antes de conducir, un factor que continúa detrás de muchos accidentes mortales en las carreteras españolas.
Paralelamente, el informe evidencia que todavía existe una escasa conciencia sobre el impacto ambiental de la conducción. Muchos conductores desconocen hasta qué punto una conducción eficiente, un correcto mantenimiento del vehículo o la reducción de aceleraciones bruscas pueden contribuir a disminuir las emisiones contaminantes y el consumo de combustible. Los expertos recuerdan que pequeños cambios de hábitos pueden tener un efecto muy relevante tanto sobre el medio ambiente como sobre la seguridad vial.
Durante la presentación del estudio, la directora general de la Fundación Línea Directa, Mar Garre, destacó que, pese a los avances tecnológicos de los vehículos actuales, la responsabilidad humana sigue siendo decisiva. En este sentido, defendió que el conductor sostenible es aquel que combina prudencia, respeto hacia los demás usuarios de la vía y compromiso con el entorno.
El informe también insiste especialmente en la protección de los colectivos más vulnerables, como peatones, ciclistas o usuarios de vehículos de movilidad personal, y reclama avanzar hacia una cultura de convivencia más cívica en ciudades y carreteras.
Con este estudio, la fundación pretende abrir un debate sobre el modelo de movilidad de los próximos años y concienciar tanto a ciudadanos como a empresas e instituciones sobre la necesidad de reducir la siniestralidad, la tensión en las carreteras y el impacto ambiental derivado del tráfico.