El riesgo invisible del despacho: cuando pasamos demasiado tiempo en la silla
21/05/2026
El sedentarismo es un hábito, ampliamente normalizado dentro de la profesión, que constituye hoy un peligro silencioso para la salud

El trabajo de las personas del Sector Asegurador, ya sea como empleado de entidad aseguradora o como mediador de seguros, se desarrolla en gran medida en entornos sedentarios: largas horas frente al ordenador, reuniones online continuas y tareas administrativas que obligan a permanecer sentadas a las personas durante buena parte de la jornada. Este hábito, ampliamente normalizado en la profesión, constituye hoy un riesgo silencioso para la salud.
La evidencia científica demuestra que pasar demasiadas horas sentado incrementa el riesgo cardiovascular, metabólico y musculoesquelético, incluso en personas que hacen ejercicio de forma regular fuera del horario laboral. El sedentarismo no es lo mismo que la falta de ejercicio: se puede cumplir con las recomendaciones deportivas y, aun así, sufrir los efectos negativos de la inmovilidad prolongada.
Cuando el cuerpo permanece inactivo durante horas, el metabolismo se ralentiza, empeora el control de la glucosa y disminuye la eficiencia del sistema circulatorio.
A medio y largo plazo, estos cambios se traducen en fatiga persistente, menor rendimiento cognitivo y mayor riesgo de enfermedades crónicas.
El impacto no es solo físico. En una profesión donde la toma de decisiones, la negociación y la confianza del cliente son esenciales, el sedentarismo afecta directamente a la salud mental. Aumenta el estrés y la ansiedad, eleva el riesgo de depresión, reduce la energía mental, empeora la concentración y favorece los problemas de sueño. Además, los entornos laborales excesivamente sedentarios refuerzan la sensación de aislamiento y desconexión emocional.
La buena noticia es que prevenir estos efectos no requiere grandes cambios estructurales. Pequeñas interrupciones del tiempo sentado —levantarse y moverse entre dos y cinco minutos cada 3060 minutos— pueden generar beneficios significativos. Caminar durante llamadas de teléfono, realizar reuniones en movimiento, alternar trabajo sentado y de pie, cuidar la postura e introducir micromovimientos y estiramientos son acciones sencillas y eficaces.
Los que estamos en este mundo de los seguros estamos acostumbrados a analizar riesgos para proteger el futuro de nuestros clientes. Aplicar esa misma mentalidad preventiva a la propia salud es una inversión estratégica. Porque asegurar el rendimiento, la claridad mental y el bienestar profesional empieza, literalmente, por levantarse de la silla.
Josep Gendra i Hom
Psicólogo Coach
Asesor del Area de Personas del
Col·legi de Mediadors d’Assegurances de Barcelona
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